“... la forma no es
más que el vacío,
el vacío no es más que la forma.
La forma sólo es vacío, y el vacío, forma.
Sentimiento, pensamiento y elección,
la conciencia en sí misma es lo mismo que esto.
Todas las cosas son el vacío
primario, que no nace ni se destruye.
Tampoco es turbio ni puro, ni crece ni
disminuye...
Así pues, sabed que
el Bodhisattva,
sin aferrarse a nada pero reflexionando en la
sabiduría prajna
está libre de cualquier obstáculo ilusorio,
harto del miedo que engendra y alcanzar el nirvana
más puro.
Todos
los budas del pasado y el presente,
y los budas del futuro,
a través de la sabiduría prajna,
alcanzan la visión completa y perfecta...”
En este día de luna llena, se recuerda el día
en que Gauthama Buddha alcanzó el nirvana.
¿QUÉ ES NIRVANA?
Es nada más que estar
en estado de bienaventuranza o dicha. La burbuja
de agua nace en el agua, se sostiene en el agua y al final
se une a ella; de igual manera, el hombre nace en
la bienaventuranza, se sostiene en la bienaventuranza y al final
se une a ella.
El objetivo de la vida
es nirvana. Hacia el final,
las enseñanzas de Buddha están encapsuladas en cuatro Nobles Verdades:
1. LA VERDAD DEL SUFRIMIENTO: El nacer es doloroso,
el crecer es doloroso, la enfermedad es dolorosa,
la muerte es dolorosa. La unión con lo que
no nos gusta es dolorosa,
la separación de los que nos
gusta es dolorosa, el no obtener lo que
deseamos es doloroso.
2. LA VERDAD DEL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO: La causa del
sufrimiento es el deseo, el ansia o la sed de placeres sensuales,
de existencia y experiencia, de posesiones mundanas
y poder. Este ansia lo liga
a uno a la rueda de reencarnaciones, samsara.
3. LA VERDAD DE LA CESACIÓN DEL SUFRIMIENTO: El sufrimiento puede ser
llevado a la conclusión solamente con la completa
cesación de los deseos – el abandono, el dimitir y
el desapego de uno
mismo del deseo y del ansia.
4. LA VERDAD DEL SENDERO PARA TERMINAR EL
SUFRIMIENTO: El medio para terminar el
sufrimiento es el Noble Sendero Óctuplo: creencia
correcta, pensamiento correcto, palabra correcta, acción correcta, vida
correcta, esfuerzo correcto, conciencia correcta y meditación correcta.
EN BUSCA
DEL REFUGIO
“Un pensamiento pasó como un relámpago por
la mente del príncipe
Siddhartha:
Todo es
aflicción
Todo está lleno de temor.
Y más tarde:
Todo es
vacuidad.
Después de hacer estas declaraciones, abandonó el palacio.
Su primera enseñanza, fue: Abandonen la mala
compañía.
Él dejó que sus calumniadores hablaran.
Escuchaba sus acusaciones en silencio y partía sin contestar una
sola palabra. Cuando sus discípulos
le preguntaban por qué elegía no responder
a las críticas, Buddha decía que
las críticas no contestadas vuelven a quienes las
hicieron. Él llevó a cabo su misión con ese
espíritu de ecuanimidad y tolerancia.
Su principal enseñanza: Ahimsa (no causar
daño a nadie).
La no violencia no es meramente abstenerse de
herir a otros con las propias extremidades o con armas.
La no violencia tiene que practicarse con pureza
de mente, lengua y cuerpo. No debe haber malos
sentimientos, que son una
forma de violencia.
Todos
los actos realizados con las manos deben ser
buenos.
El ornamento apropiado para la garganta
es la verdad.
Para los oídos el mejor ornamento
es escuchar enseñanzas sagradas.
¿Qué otro ornamento necesita uno?
El primer requisito es tener la visión correcta
Lo que uno ve
influye en los sentimientos del corazón. El estado
del corazón determina la naturaleza de los pensamientos propios. Los
pensamientos influencian la vida propia.
Por eso, el primer requisito
para llevar una vida
buena es una visión pura.
El hombre ha de cultivar una perspectiva
sagrada.
El ojo es comparable a un texto espiritual
y la visión propia determina las visiones propias del Cosmos.
De aquí que para adquirir
el conocimiento más elevado se ha de purificar
la visión. Cuando las escenas sagradas están implantadas en el corazón no
quedará lugar para que
crezcan malos sentimientos o pensamientos en el corazón.
Pureza en el Habla. Buddha vio que
la comprensión espiritual podía venir únicamente
del dominio de los sentidos. Declaró que
sólo pensamientos sagrados podían llevar al habla sagrada.
La lengua le ha sido dada al hombre para
decir la verdad, para ser dulce hacia los
demás, para alabar lo Divino
y para disfrutar de la bienaventuranza que
se deriva de dicha habla sagrada.
Una conciencia pura,
no corrompida confiere el conocimiento más elevado.
¿CÓMO SE PUEDE OBTENER LA PAZ?
El primer requisito es la purificación de la
visión propia. El segundo requisito
es el cultivo interior
de los sentimientos sagrados, lo cual conducirá a
la pureza en el habla. La armonía promoverá un clima
de paz. El bienestar de la sociedad está
estrechamente ligado a la transformación de los individuos que
la componen. Sólo individuos rectos pueden construir una
comunidad recta. Una mente
pura es esencial para los
pensamientos puros, para la
visión pura y para el habla pura.
Buddha recalcó la bondad en la acción. La marca
de la buena acción es la armonía en pensamiento, palabra y obra.
Cuando dicha armonía no existe, la acción desmiente lo que
se dice o piensa. Continuó declarando que la buena
acción conduce a un buen progreso espiritual. La
verdadera espiritualidad consiste en la unidad de pensamiento, palabra y obra
y en toda su pureza y
sacralidad.
Buddha declaró que cuando el empeño espiritual
de esta naturaleza ha sido completado, hay Samyag-Jivanam (llevar una
vida pura). Es así como
deberían usarse los cinco órganos de percepción para
obtener la meta suprema
de la vida: una buena
visión, buenos pensamientos, buen habla, buenos actos y buen esfuerzo espiritual.
Esencialmente el esfuerzo espiritual requiere
despojarse de todas las malas cualidades y el cultivo
de buenos pensamientos. Sadhana espiritual
significa cultivar buenos pensamientos y acometer
buenas obras.”
BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA