
A una muy temprana edad,
Baba declaró, “Mis devotos Me están esperando”. Y otro tanto había hecho
Jesús : “Desde entonces empezó Jesús a predicar y a decir : Haced penitencia,
porque está cerca el reino de los cielos.” (Mateo 4, 17).
Después de la
Declaración de Su calidad de Avatar, la fama de Baba comenzó a esparcirse cada
vez más lejos. Comenzaron a llegar muchos de los distritos vecinos, buscando
remediar sus dolencias, aliviar sus problemas y angustias, y liberarse de la
posesión por espíritus malignos y de la locura – Le rezaban, se liberaban de
sus sufrimientos y quedaban felices. Así también se había preocupado Jesús por
los enfermos y los afligidos : “E iba Jesús recorriendo toda Galilea, enseñando
en sus sinagogas y predicando la buena nueva del reino y sanando toda dolencia
y toda enfermedad entre el pueblo. Con lo que corrió su fama por toda
Siria, y presentáronle todos los que estaban enfermos, acosados de varios males
y dolores, los endemoniados, los lunáticos, los paralíticos; y los curó.
E
íbale siguiendo una gran muchedumbre de gentes de Galilea, Decápolis,
Jerusalen, Judea y Transjordania.” (Mateo 4, 23-25)
Baba dice, “Al árbol
se le conoce por sus frutos.” La simplicidad, la humildad y la obediencia
de los devotos proclaman la grandeza de Baba. Jesús aconseja : “Brille
así vuestra luz ante los hombres, de manera que vean vuestras buenas obras y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5, 16)
El propósito del
avatar de Bhagavan Baba es la reactivación del Veda y el Dharma,
y no el establecimiento de una nueva religión. Nuestras escrituras son
manuales de práctica y no debieran terminar en que las registráramos o confiáramos
a la memoria. Sai está por el Dharma, no por una religión.
El Cristo observa : “No penseis que he venido a abrogar la ley, ni los profetas
: no he venido a destruirla, sino a darle cumplimiento.” (Mateo 5,
17)
(De la charla de domingo, Prof. Anil Kumar - Especial de Navidad - 2006)
FELIZ PÁSCUA !